caigo y vuelvo a caer.
me caigo y me caigo, y me vuelvo a caer, y me caigo otra vez hasta que se convierte en un bucle, hasta que me caigo en mi propio caos y siento como me ahogo, siento como las lágrimas me retuercen la garganta sin permitirme gritar, sin permitirme respirar. y lloro y no dejo de llorar. empiezo a temblar. el caos me ciega, me envuelve la oscuridad. pero, entonces, empiezo a flotar. la luz del sol me deslumbra, noto el calor en mis mejillas, noto las lágrimas secas por toda mi cara y mi respiración ahora es lenta. miro a mi alrededor e intento salir de ese caos. tal como salgo, me caigo otra vez, pero esta vez me quedo en el suelo. admiro el cielo, las nubes, a veces blancas y esponjosas, y otras veces grises y desganadas. me levanto, muy lentamente, y ahí parada observo mi caos, como si contemplara el mar desde la orilla, sin ahogarme, permitiéndome respirar. ladeo la cabeza y analizo, cuando me doy cuenta del camino que hay justo al lado de ese caos. lo cruzo, y aunque me caiga otra...